miércoles, 9 de marzo de 2011

Dos años


Amelia cumple dos años. Todavía me parece cercano el día en que nos sorprendieron con la noticia de que estaba embarazada. Aquel día y todos los demás fueron una fiesta. Mi familia, mis amigos. Disfruté mi embarazo. Me sentía linda.


Nació un diez de marzo, como estaba previsto, y una amiga que sabía que no me gustaba la fecha por aciaga, me trajo hasta la sala de preparto una lista de cosas buenas que habían pasado en la historia.


Ya van pasando dos añitos, llenos de su risa y de su llanto. Dos añitos en los que nos hemos movido al compás de sus necesidades, creando nuevos horarios y nuevas maneras de vivir la vida. Al principio, miraba su ropita lavada, puesta al sol y me parecía increíble.


Solo deseo que tenga la más feliz de las infancias y que su vida esté llena de cosas buenas y personas que la quieran. Sé que no siempre será posible porque la vida también tiene sus malos momentos y que no podré evitar su llanto por más que lo intente. Ella poquito a poco lo irá logrando y yo, estaré a su lado.


viernes, 4 de marzo de 2011

Caramelito de menta, caramelito de limón.


Hace días comenzó la campaña de vacunación antipolio. Creo que solo tenemos buenos recuerdos de aquel caramelito a los diez años, es dulce y se espera con entusiasmo.


Ayer nos avisaron del consultoria médico que hoy debíamos llevar a Amelia para la reactivación. El año pasado fue su primera dosis y comelona como era, se tomó sus goticas y miró con ansiedad a la enfermera a ver si le daba más.


Pero este año, Amelia que ha sacado el carácter de su padre, no está para goticas y mucho menos si vienen de manos de una señora con una bata blanca que ella no conoce. Su papá preguntó si no podía dárselas el y así se evitaba todo el perreteo de la niña pero la enfermera, intransigente o quizás celosa cumplidora de su trabajo, le dijo que no, que las goticas se las debía dar un especialista. Y sin mucho miramiento, le agarró la boquita a la peque y se las echó. Amelia debe haber lloriqueado un poco pero nada del otro mundo.


Fin de la historia, el padre anda blasfemando contra las enfermeras.

martes, 1 de marzo de 2011

Marzo


Comienza el mes de marzo, tercero del año, se acerca el segundo cumpleaños de Amelia. Esta entrada no es por nada en especial, solo pensaba.

viernes, 4 de febrero de 2011

Me desespero, amor, me desespero.


Mi hija le tiene hecha la guerra a la comida, no quiere comer casi nada, en ninguna de las mil y una variaciones en que se la presento. Le hice croquetas, se las puse en un plato sin nada más y le dije que era pan, a ver si la engatusaba, y ella me miró con una expresión de "no me quieras engañar que no soy boba" que me dejó derrotada. No quiere carne, pollo, pescado, frijoles, arroz, espaguettis, vegetales, viandas. Ocasionalmente arroz blanco y tortilla. Eso sí, toma leche como una condenada.

Mi mamá me dice que no me preocupe, que yo era peor y nunca tuve anemia, que mira lo bien que yo estaba, que la leche es la maravilla de los dioses y así me va dando razones. Yo trato de no hacer una crisis con esto porque al menos ella toma leche, yogurt, come frutas. Y me consuelo viendo que es una niña sanita y fuerte, con una energía como si se tragara todas las espinacas de Popeye juntas.

Pero añoro lo tiempos en que Amelia se comía toda la comida sin chistar. Aquellos días en que cuando ella veía la batidora para hacerle el puré empezaba a gritar de desespero porque sabía que venía "la papa" o cuando agarraba el pollo con las manos y se lo metía todo en la boca al punto que apenas podía masticar. Y yo llena de orgullo pregonada lo bien que comía, hasta vegetales!!!!


Me dicen que el apetito lo recupera, que son etapas, que se llama anorexia fisiológica pero a pesar de todas esas buenas razones, me desespero, amor me desespero!

viernes, 14 de enero de 2011

Posada Hijoeputa!

La verdad que el cinismo de este tipo no tiene comparación. Decir que "nos vemos este año en Cuba", ante las cámaras, es el colmo de los colmos. Bueno, ya el dijo una vez que no se arrepiente de nada , así que no sé de que me asombro.

La Parca que está tan activa en estos días, llevándose gente que no lo merece, debería darse una vueltecita por Miami.

Del dolor y otros demonios


Hoy me sigue doliendo el sufrimiento ajeno. O quizás no es tan ajeno. No puede serlo cuando son personas como uno mismo que pudieran tener una vida mejor. Con más oportunidades.


La naturaleza no deja de pasarle la cuenta a los que no lo merecen. Los asesinos andan sueltos disparando contra mujeres.


Las preguntas que me hago.


Hay preguntas sin respuestas. Yo quisiera tenerlas.

jueves, 13 de enero de 2011